Honrar el origen: a 100 años de Mikao Usui
mikao usui

9 Mar, 2026

El 9 de marzo se cumplen cien años del fallecimiento de Mikao Usui. Cien años desde que dejó este plano el hombre que dio forma a lo que hoy conocemos como Reiki.

Un siglo puede parecer mucho tiempo. Y, sin embargo, cuando una enseñanza es verdadera, el tiempo no la desgasta: la afianza. Hablar de Usui no es hablar solo de historia. Es hablar de origen, de raíz y de gratitud.

Mikao Usui y el nacimiento del Reiki

Mikao Usui no creó una técnica para “curar” a otros. Buscó algo más profundo: una vía de transformación interior. Reiki nació como un camino, no como un simple método. Un camino de práctica, de disciplina suave, de desarrollo espiritual. Un regreso constante al equilibrio, a la presencia, a la responsabilidad personal.

Detrás de cada sesión, de cada curso, de cada meditación, hay una transmisión que comenzó en Japón a principios del siglo XX. Hay una cadena invisible de maestros y practicantes que, generación tras generación, han cuidado esa llama y hoy seguimos recibiéndola.

Honrar a los maestros

En la tradición oriental, honrar al maestro no es idolatrar. Es reconocer. Reconocer que nadie camina solo. Que cada paso que damos se apoya en los pasos que otros dieron antes.

Honrar a Mikao Usui es agradecer la claridad de su búsqueda. Es recordar que el Reiki no es solo una herramienta, sino una práctica de vida. Y también es honrar a quienes nos han enseñado a nosotros. A nuestros propios maestros. A quienes nos iniciaron, nos acompañaron, nos corrigieron con respeto y nos sostuvieron en el proceso. Sin ellos, la enseñanza no tendría continuidad.

Honrar a los ancestros

Cuando hablamos de linaje en Reiki, hablamos de transmisión. Pero esa idea puede ampliarse más allá de la práctica. Honrar el linaje es también honrar a nuestros ancestros, a quienes nos precedieron en nuestra propia historia familiar.

Cada uno de nosotros es resultado de muchas vidas antes que la nuestra. De decisiones, luchas, aprendizajes y silencios que hicieron posible que hoy estemos aquí. En Reiki aprendemos a agradecer y a reconocer que formamos parte de algo más grande. No caminamos aislados, caminamos sostenidos.

Un siglo después

Cien años después de la muerte de Usui, el mundo es radicalmente distinto. Pero la necesidad humana es la misma: encontrar equilibrio, paz interior, sentido. La práctica del Reiki sigue siendo sencilla y profunda. Sigue invitándonos a detenernos, a colocar las manos, a respirar con conciencia.

Sigue recordándonos que la transformación comienza dentro. Quizá este 9 de marzo sea un buen momento para hacer algo muy simple: un instante de gratitud. Por la enseñanza recibida, por los maestros que nos acompañaron, por los ancestros que nos sostienen y por el camino que seguimos recorriendo.

Honrar el origen no es mirar hacia atrás con nostalgia. Es caminar hacia adelante con conciencia. Y cuando colocamos las manos con respeto y presencia, el linaje entero late con nosotros.

Porque la energía que fluye hoy también empezó hace cien años, esta tarde a las 20:00 honraremos al Maestro con una meditación presencial y online, ¡únete a nosotros!

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